Documento
Aviso de privacidad
Este documento explica qué datos personales trata PharmaDoc, para qué, con quién se comparten y qué puedes pedirnos. Está escrito a partir de lo que el sistema hace de verdad y no de una plantilla: cada proveedor se nombra con su nombre, y lo que no hacemos también se dice.
1.Quién es el responsable
PharmaDoc, persona moral con domicilio en Privada Cisne 2545, colonia Lomas de Independencia, Guadalajara, Jalisco, México, es responsable del tratamiento de los datos personales que se describen en este aviso.
El canal para cualquier asunto relacionado con datos personales —dudas, aclaraciones y el ejercicio de tus derechos— es el correo contacto@pharmadoc.mx. También puedes escribir al domicilio anterior.
2.Quién responde por qué datos
Este aviso cubre dos cosas distintas, y conviene separarlas antes de seguir.
De tus datos —los de tu cuenta de médico— PharmaDoc es el responsable, y este documento te dice qué hacemos con ellos.
De los datos de tus pacientes, el responsable eres tú. Los recabas tú, en tu consulta, y decides tú qué se registra; PharmaDoc solo los trata por tu cuenta y siguiendo tus instrucciones, para prestarte el servicio. No los usamos para ninguna finalidad propia, no los vendemos y no los cedemos a nadie. Si un paciente tuyo quiere acceder a su expediente, rectificarlo, cancelarlo u oponerse a su uso, es a ti a quien tiene que dirigirse; darle su propio aviso de privacidad y recabar su consentimiento es parte de tu relación con él, no de la nuestra.
3.Qué datos guardamos de ti
Tu número de teléfono, que es con lo que entras; tu nombre; tu cédula profesional; tu especialidad; tu fotografía de perfil si la subes; y el nombre, el tipo y el domicilio del establecimiento donde pasas consulta, que queda estampado en cada nota que firmas.
También un resumen irreversible de tu PIN de firma. El PIN en claro no se guarda en ningún sitio, y por eso no se puede recuperar: solo reemplazar, y para reemplazarlo hay que verificar tu número por mensaje de texto.
Ninguno de esos datos tuyos es un dato sensible, y dentro de la aplicación no se recaban datos bancarios ni de tarjeta.
4.Qué se guarda de tus pacientes
Lo que tú registras: datos de identificación, antecedentes, alergias, signos vitales, la nota de cada consulta, los tratamientos que prescribes y los archivos que adjuntas —estudios, laboratorios, imágenes—.
Casi todo eso es dato personal sensible: describe el estado de salud de una persona identificada. El sistema lo trata como tal, y por eso el expediente no sale de tu cuenta ni se usa para nada que no sea devolvértelo a ti.
Los pacientes no tienen cuenta ni acceso a PharmaDoc. Su expediente pertenece a tu consultorio, y otro médico que use PharmaDoc no puede verlo: el aislamiento no depende de lo que compruebe la pantalla, sino de la propia base de datos, que resuelve quién pregunta antes de devolver una sola fila.
5.Para qué se usan
Para prestarte el servicio, y esas son las finalidades necesarias: mantener tu cuenta y verificar que eres tú quien entra; guardar los expedientes que registras y devolvértelos cuando los pides; estructurar la nota clínica cuando dictas; generar las recetas y permitirte imprimirlas o compartirlas; y atender lo que nos escribes por el botón de ayuda.
No hay publicidad, no hay perfilado, no hay venta de datos y no hay decisiones automatizadas sobre tus pacientes: lo que el sistema propone después de un dictado es un borrador que tú revisas, corriges y firmas. Mientras no lleve tu firma, no es un expediente.
6.El dictado de la consulta
Cuando usas el dictado, el audio de la consulta —incluida la voz de tu paciente, que es un dato sensible— sale de tu navegador hacia un servicio de transcripción, y el texto resultante pasa después por un servicio que lo estructura en la nota clínica. En una consulta subsecuente, ese segundo servicio recibe además el nombre, el sexo, la fecha de nacimiento, las alergias y los padecimientos crónicos del paciente, para interpretar bien lo que oye. Los dos proveedores están fuera de México.
Ni el audio ni la transcripción se conservan: existen mientras dura la consulta y desaparecen al cerrarla. Lo único que queda guardado es la nota que tú revisas, corriges y firmas.
El dictado nunca es obligatorio. Cerrar la ventana de dictado equivale a llenar la nota a mano, y el expediente queda igual. Como quien habla es tu paciente, decidir si se dicta —y avisarle— es tuyo.
7.Cómo medimos el uso, y qué se le quita antes de salir
El sitio y la aplicación miden las visitas de forma agregada, para saber qué pantallas se usan y cuáles no. Esa medición no usa cookies, no sigue a nadie entre sitios distintos y no arma un perfil de nadie.
Antes de que cualquier evento salga de tu navegador se reescribe la dirección de la página: de la ficha de un paciente solo sale que era una ficha de paciente, y lo que teclees en el buscador —que es el nombre de alguien— no sale nunca. Se conserva la forma de la ruta, que dice qué pantalla se usó, y se descarta todo lo que identifica.
Es la única finalidad que no es necesaria para prestarte el servicio, y no depende de ella nada de lo que el servicio hace por ti. Si no la quieres, cualquier bloqueador de rastreo del navegador la impide; y si prefieres decírnoslo, escríbenos a contacto@pharmadoc.mx.
8.Con quién se comparten
Con los proveedores que hacen falta para que el servicio funcione, y con nadie más. Ninguno de ellos trata estos datos para fines propios: los tratan por nuestra cuenta y siguiendo nuestras instrucciones.
- Vercel — el alojamiento de la aplicación y la medición de uso. Por ahí pasa todo lo que le pides al servidor.
- Supabase — la base de datos y los archivos. Aquí vive el expediente completo.
- AssemblyAI — la transcripción del dictado. Recibe el audio de la consulta.
- Google — la estructuración de la nota. Recibe la transcripción y los pocos datos del paciente que hacen falta para interpretarla.
- Twilio — el código de un solo uso que te mandamos por mensaje de texto. Recibe tu número de teléfono; nunca el de un paciente.
Fuera de esa lista, solo entregamos datos cuando una autoridad competente los requiera en ejercicio de sus facultades. No cedemos datos a terceros para que los usen por su cuenta, no los vendemos y no participamos en ninguna forma de intercambio comercial de información.
Y hay una salida que decides tú cada vez: cuando compartes una receta por mensajería, el enlace y lo que lleva dentro salen por un canal que no controlamos.
9.Los datos salen de México
Los servidores de esos proveedores están fuera del país, principalmente en Estados Unidos. Es una consecuencia de cómo está construido el servicio y no una decisión que se tome caso por caso: usar PharmaDoc implica que tus datos y los de tus pacientes se traten en esa infraestructura, siempre por nuestra cuenta y con los mismos límites que describe este aviso.
11.Cuánto se conservan
El expediente clínico se conserva. No es una decisión de producto: una nota firmada es inmutable, y corregirla no la borra sino que añade una nota aclaratoria encadenada a la original. Lo mismo con la ficha del paciente: al corregir un dato se guarda también el valor anterior, quién lo cambió y por qué.
Eso limita en la práctica el derecho de cancelación sobre el expediente, y preferimos decirlo a prometer lo contrario. Un expediente que se puede vaciar sin dejar rastro no sirve como constancia de nada, que es justamente para lo que existe.
Los enlaces con los que compartes una receta caducan solos a las 72 horas, y los archivos que adjuntas solo se abren con enlaces firmados de vida corta. Si dejas de usar PharmaDoc y quieres cerrar tu cuenta, escríbenos: te diremos qué se puede borrar, qué tenemos que conservar y por qué.
12.Cómo se protegen
El aislamiento entre consultorios no lo hace la pantalla, sino la base de datos: cada consulta se resuelve con la identidad de quien la hace y no devuelve filas ajenas, aunque alguien pidiera una dirección a mano.
El tráfico va cifrado, el PIN de firma se guarda como resumen irreversible, los archivos del expediente no son públicos y el acceso de nuestro personal se limita a lo indispensable para operar el servicio.
Ningún sistema es infalible. Si ocurriera una vulneración de seguridad que afecte de forma significativa tus datos, te lo comunicaríamos para que puedas tomar medidas.
13.Tus derechos, y cómo ejercerlos
Sobre tus propios datos puedes pedir acceder a ellos, rectificarlos cuando sean inexactos o estén incompletos, cancelarlos cuando consideres que no se requieren y oponerte a que se usen para una finalidad concreta. También puedes revocar tu consentimiento en cualquier momento.
Se pide por correo a contacto@pharmadoc.mx, y basta con que la solicitud diga tu nombre, un medio para responderte, de qué datos se trata y qué quieres que hagamos con ellos, acompañada de algo que acredite tu identidad. Si no quedara clara, te pediremos precisiones.
Te respondemos a más tardar en veinte días hábiles y, cuando la solicitud proceda, se hace efectiva dentro de los quince días hábiles siguientes. El trámite es gratuito: solo tendrías que cubrir gastos de envío o de reproducción si pides copias.
Si no estás conforme con nuestra respuesta, o no te respondemos, puedes acudir ante la autoridad federal en materia de protección de datos personales.
14.Lo que puedes limitar tú mismo
No todo se pide por correo. Buena parte de lo que sale de tu consultorio lo decides pantalla por pantalla:
- No dictar. La nota se puede escribir entera a mano, y entonces ningún audio sale de tu navegador.
- No subir fotografía de perfil, y no adjuntar archivos a una consulta.
- No compartir la receta por mensajería: se puede imprimir o guardar y entregarla en mano.
- Registrar solo lo que consideres necesario. Salvo lo que el expediente exige, qué se escribe en cada campo lo decides tú.
15.Si eres paciente y llegaste a esta página
Tu expediente es de tu médico, no nuestro. Nosotros lo guardamos por su cuenta y no decidimos sobre él, así que para acceder a tus datos, corregirlos, cancelarlos u oponerte a su uso tienes que dirigirte a él, que es quien te atendió y quien puede identificarte. Si nos escribes a nosotros, eso es lo que te contestaremos.
16.Cuando nos escribes por ayuda
El botón de ayuda guarda lo que escribes, el medio de contacto que dejas —o tu teléfono, si ya habías entrado—, la dirección de la página desde la que escribiste y el navegador que usas. Sirve para responderte y para arreglar lo que reportas, y para nada más.
Por eso te pedimos que no escribas ahí datos de un paciente: para atender un problema casi nunca hacen falta, y ese mensaje no forma parte de ningún expediente.
17.Cambios a este aviso
Si este aviso cambia, la versión nueva se publica en esta misma página con su fecha, que es la que aparece bajo el título. Cuando el cambio sea relevante —una finalidad nueva, un proveedor nuevo— te lo avisamos dentro de la aplicación la próxima vez que entres, para que no dependa de que se te ocurra volver aquí.